Análisis a fondo de Magikarp
La carpa que remonta la Puerta del Dragón
El salto no es un capricho de los diseñadores. Las carpas remontan corrientes de verdad, y de ese comportamiento nace una leyenda china: el pez que consiga superar la catarata de la Puerta del Dragón, en el río Amarillo, se transformará en dragón. En China la historia se usó durante siglos como imagen del ascenso social, sobre todo aplicada a los exámenes imperiales, donde un candidato de origen humilde podía llegar a funcionario a base de insistir. Ahí está el diseño entero: un pez ridículo que salta y salta hasta que un día es una serpiente marina furiosa. La ironía final es que Gyarados salió de tipo Agua y Volador, nunca Dragón, cosa que sigue irritando a parte del público. El eco de la leyenda quedó en otro sitio — en el grupo huevo Dragón que Magikarp arrastra sin merecerlo.
Los nombres apuntan al mismo chiste desde dos idiomas. El japonés, コイキング (Koiking), junta 鯉 (koi, carpa) con «king», un título de realeza colgado del animal más común del estanque. El inglés cruza magic con carp: magia que no aparece por ninguna parte hasta el nivel 20.
Dos movimientos y un vendedor
En Rojo y Azul su lista completa de nivel eran Salpicadura al 1 y Placaje al 15, con 35 de potencia entonces, y ni una sola MT compatible. Azote no existía aún. La segunda generación se lo dio al nivel 30 y la octava lo adelantó al 25, que es donde sigue. También hubo una distribución antigua de ejemplares que conocían Furia Dragón, el único momento en que este pez ha hecho daño de verdad por sí mismo.
La otra herencia de Kanto es comercial. En el Centro Pokémon de la Ruta 4 hay un hombre que vende un Magikarp por 500, y el precio es el argumento del personaje: pide dinero por algo que se pesca gratis en cualquier charco. La escena viene del anime y ha vuelto en varios juegos posteriores.
Feebas, Wishiwashi y la escuela del pez inútil
La idea de la criatura deliberadamente inservible que esconde una segunda forma ha tenido descendencia. Feebas repite la fórmula en Hoenn con una condición de evolución mucho más rebuscada, y Wishiwashi la lleva al otro extremo: en lugar de crecer, se junta con otros mil. Ninguno de los dos ha conseguido el estatus del original, quizá porque llegaron cuando el chiste ya estaba contado.
En 2017 Nintendo publicó Pokémon: Magikarp Jump, un juego de móvil entero dedicado a entrenar carpas para que salten alto, con más de treinta patrones de escamas distintos para coleccionar. Un Pokémon cuya única capacidad reconocida es saltar acabó protagonizando su propio título, y el juego consiste exactamente en eso.