Análisis a fondo de Persian
El gato que no es persa
El nombre viene del gato persa y el japonés no se complica: ペルシアン es la misma palabra transcrita, sin juego ni retruécano, algo raro en una especie de la primera hornada. El diseño, en cambio, no acompaña. Tiene poco de persa doméstico y mucho de felino grande — leopardo, puma —, y la categoría japonesa lo llama directamente gato siamés, que es otra raza distinta de la que da nombre.
La joya de la frente es lo que más se ha discutido. Recuerda al carbunco, la bestia del folclore hispanoamericano que lleva una piedra preciosa incrustada en la cabeza. El detalle no se quedó en lo estético: al evolucionar, y sólo al evolucionar, aprende Joya de Luz, un ataque de tipo Roca de 80 de potencia que no encaja con ninguno de sus tipos y sí con lo que lleva puesto.
Rápido desde 1996, potente nunca
En la primera generación, 115 de Velocidad era una cifra de élite y su Especial era un valor único de 65. El reparto de la segunda generación lo dejó en 65 y 65, sin tocar nada más, y desde entonces la hoja no se ha movido. Ahí está su problema de fondo: el juego ha ido subiendo el listón durante ocho generaciones y él sigue con los mismos 440 puntos, repartidos en una Velocidad excelente y un Ataque que no da para rematar.
Experto ni siquiera existía cuando el gato salió. Las habilidades llegaron en la tercera generación y ésta en la cuarta, así que durante años el Persian original fue exactamente lo que parecía: veloz, frágil y flojo. Comparte esa habilidad con Ambipom, que la aprovecha mejor porque pega bastante más fuerte.
Hay una rareza que sí es suya. Día de Pago, que aprende al nivel 12, casi ningún Pokémon lo consigue subiendo de nivel, y el gato de la moneda en la frente es de los pocos que lo hacen. Como ataque es un 40 de potencia intrascendente; como chiste sobre un animal que recoge dinero, funciona.
Tres finales para un mismo gato
Meowth es una de las poquísimas especies con tres desenlaces distintos. La forma de Alola cambia el Normal por Siniestro, evoluciona por amistad en vez de por nivel y luce la joya azul sobre un pelaje gris; la referencia visual es el british shorthair, con su cara ancha y esa sonrisa fija que la raza lleva impresa de tanto seleccionarla. El azul y el gris son, con toda probabilidad, un guiño al british blue. En la novena generación es el único Pokémon que tiene Pelaje Recio como habilidad normal, y ese detalle es lo que le ha dado carrera competitiva propia, muy por encima de la del Persian de Kanto.
La tercera salida es Perrserker, la de Galar, que se va al Acero y a otra cosa completamente distinta.
Fuera de los juegos, el Persian más visto es el de Giovanni en el anime, tumbado en el brazo del sillón mientras su entrenador da órdenes. Ese plano ha hecho más por la imagen de la especie que cualquiera de sus estadísticas.