Análisis a fondo de Beldum
Una pesa que piensa
El diseño de Beldum parte de una pesa de gimnasio, no de un animal concreto. La forma redondeada del cuerpo, el peso elevado para su tamaño y la ausencia de extremidades delanteras trasladan esa idea a una criatura mecánica. El ojo central y los ganchos traseros completan el concepto: no necesita patas para desplazarse porque su magnetismo le permite flotar y atraer o repeler objetos.
El nombre sigue la misma línea. El japonés ダンバル procede de «dumbbell», mientras que Beldum conserva esa referencia en inglés con una forma abreviada. La evolución refuerza el diseño: Beldum parece una pieza aislada de una máquina mayor, Metang adopta una estructura más equilibrada y Metagross reúne cuatro unidades en una forma mucho más compleja.
Comunicación por magnetismo
Las entradas de la Pokédex presentan una especie que no se limita a usar el magnetismo como ataque. También lo emplea para comunicarse y coordinarse. Cuando se desplaza en grupo, todos sus miembros se mueven al unísono. Esa conducta encaja con su aspecto de organismo construido a partir de componentes conectados, aunque cada individuo conserve su propia voluntad.
Dormir sujeto a un risco evita que la fuerza que lo mantiene flotando lo aleje del suelo. Es un detalle pequeño, pero explica cómo una criatura que repele la gravedad puede descansar sin quedar a merced del viento. La imagen de Beldum agarrado a una pared rocosa también justifica su relación con el Terreno agreste.
De regalo tras la Liga a las entregas recientes
En Rubí, Zafiro y Esmeralda, Beldum se obtenía como regalo de Steven después de entrar en el Hall de la Fama. No era un encuentro cualquiera: llegaba ligado al personaje que representa la especialización en Acero y que combate con Metagross. Ese origen convirtió a la especie en una pieza especialmente recordada de Hoenn, aunque su ratio de captura también hizo que muchos jugadores prefirieran criar ejemplares a partir de uno conseguido.
Su aprendizaje ha cambiado con el tiempo. Durante varias generaciones, el único movimiento que aprendía por nivel era Derribo. En entregas posteriores fue sustituido por Placaje, aunque Derribo siguió disponible por otras vías. El repertorio actual conserva la misma limitación: apenas aprende movimientos por nivel y depende de MT para conseguir Cabeza de Hierro, Cabezazo Zen o Defensa Férrea.
Cómo aprovecharlo antes de evolucionar
Beldum funciona mejor en una partida normal como proyecto de evolución que como miembro definitivo del equipo. Antes del nivel 20, conviene mantenerlo protegido frente a rivales de Fuego, Tierra, Fantasma y Siniestro, y buscar combates donde su Defensa le permita aguantar un golpe físico. Cuerpo Puro evita que pierda características, pero no arregla su Velocidad de 30 ni su falta de cobertura.
Si se usa en combates de potencia reducida, Cabeza de Hierro y Cabezazo Zen forman la base del conjunto ofensivo. Defensa Férrea le permite aprovechar los turnos contra rivales que no puedan hacerle mucho daño, aunque la ausencia de recuperación acaba pasando factura. Su función consiste en entrar ante ataques que resista, golpear una o dos veces y salir antes de que aparezca un usuario de Fuego o Tierra. Cada nivel ganado acerca la especie a Metang, que ya ofrece una presencia más completa en combate.