Análisis a fondo de Dunsparce
Un bicho que la gente jura haber visto
El diseño viene del tsuchinoko, un críptido japonés que se describe como una serpiente corta y ensanchada por el centro, con la panza abultada. Hay avistamientos reportados durante décadas y pueblos que han ofrecido recompensas por capturar uno, sin que nadie haya presentado nunca un ejemplar. El nombre japonés lo dice sin disimulo: ノコッチ, Nokocchi, es un anagrama de ツチノコ, tsuchinoko.
El nombre inglés va por otro camino y es bastante cruel. Junta dun (un amarillo apagado), dunce (bobo) y sparse (escaso). El color, la cabeza y la rareza, todo en una palabra. La versión española lo hereda tal cual.
Veinticinco años sin ningún sitio adonde ir
Debutó en la segunda generación con una particularidad: en Oro y Plata sólo aparecía en la zona sur de la Cueva Oscura, y con una frecuencia baja. La Pokédex insiste en que verlo es cuestión de suerte, y el juego se lo tomó al pie de la letra. A eso se sumaron los enjambres, que eran la vía práctica para conseguirlo.
Después llegaron ajustes menores. La experiencia base subió de 75 en la segunda y tercera generación a los 145 actuales, y la quinta le dio Cobardía como habilidad oculta, que sube la Velocidad cuando recibe un ataque de tipo Bicho, Siniestro o Fantasma. Nada de eso movió la aguja. Hasta Escarlata y Púrpura fue una especie de una sola pieza, sin preevolución ni evolución, en compañía de un puñado de rarezas de su misma generación.
Hipertaladro, el movimiento que abre la evolución, es exclusivo de esta línea: ningún otro Pokémon lo aprende. Es un golpe físico de tipo Normal con 100 de potencia que atraviesa Protección y Detección, lo cual encaja con la idea del taladro.
Cómo se juega con él de verdad
Los primeros niveles son pobres. Bofetón Lodo al 4 y Rodar al 8 no hacen daño real, y hasta Taladradora, al 24, no hay un ataque decente. El tramo bueno empieza ahí y se completa con Hipertaladro al 32 y Doble Filo al 48, que pega 120 a costa de retroceso. Carga Dragón al 40 es una curiosidad más que una opción: 100 de potencia con un tipo que no le aporta cobertura útil.
La lista de MT es amplia y engañosa. Puede aprender Terremoto, Roca Afilada, Voltio Cruel, Lanzallamas y Rayo Hielo, pero con 70 de Ataque y 65 de Ataque Especial ninguno de esos números se traduce en presión. Es un Pokémon que sabe hacer muchas cosas mediocremente.
Su habilidad, en cambio, sí es de primera. Dicha la comparte con especies que la aprovechan mejor: Togekiss, con Tajo Aéreo y su 60 % de retroceso desde una Velocidad de 80, y Jirachi, que con Cabeza de Hierro paraliza y hace retroceder a la vez. Al lado de esos dos, la versión de Dunsparce es la casera: mismo truco, peores herramientas y un turno de retraso.
Queda la trampa habitual del tipo Normal. La inmunidad a Fantasma es real y ocasionalmente útil, pero el precio es no resistir nada más y no golpear con ventaja a nadie. Teraexplosión y la teracristalización de la novena generación le permiten fingir otra cosa durante una partida, y ése es el único momento en que sus 415 puntos dejan de ser un lastre evidente.