Análisis a fondo de Larvitar
Yōji, kirai, saurusu
El nombre japonés, ヨーギラス (Yogiras), se desarma en tres piezas: 幼児 yōji (niño pequeño) o 幼生 yōsei (larva), 嫌い kirai (odiado) y ソーラス sōrasu, una deformación de サウルス saurusu, el sufijo -saurio. La terminación es la firma de la familia entera y llega hasta Tyranitar sin cambiar.
El inglés, que es también el que usamos en español, mezcla larva con tar, el alquitrán, apoyándose en la idea popular —falsa— de que el petróleo y el alquitrán salen de los dinosaurios. El francés escogió otro camino y salió mejor parado: Embrylex junta embryon con silex, embrión y pedernal.
El diseño bebe de dinosaurios y de kaiju, las dos referencias evidentes. Menos evidente es la manía de devorar montañas y vallas y cualquier cosa que se le ponga delante, que recuerda a la Tarasca, el monstruo devorador de la leyenda provenzal.
El nivel 30 llega demasiado pronto
Aquí hay una trampa que conviene ver antes de caer en ella. La lista de movimientos por nivel sigue creciendo mucho después del punto de evolución: Terremoto al 31, Roca Afilada al 33, Saña al 36, Tormenta de Arena al 39 e Hiperrayo al 42. Como evoluciona al 30, ninguno de esos seis se aprende siendo Larvitar salvo que se cancele la evolución a mano, varias veces seguidas.
Jugando de forma normal, entonces, lo más fuerte que maneja es Triturar al 27, con Avalancha desde el 15 y Pataleta desde el 18 como ataques de sus propios tipos. Es poco para un tramo medio de partida, y explica por qué muchos entrenadores lo guardan en la caja y sólo lo sacan cuando ya hay Pupitar. La otra opción, dejarlo sin evolucionar hasta el 33 para llevarse Terremoto y Roca Afilada de serie, retrasa el nivel 55 aún más.
Su hoja de estadísticas tampoco ayuda a improvisar. Con 45 de Ataque Especial no hay forma de aprovechar Tierra Viva, Pulso Umbrío ni Alarido, que están todos en su lista de MT; todo lo que haga tiene que pasar por el lado físico.
Velo Arena y otras letras pequeñas
Su segunda habilidad, Velo Arena, aumenta la Evasión durante las tormentas de arena y llegó como habilidad oculta, es decir, no estuvo disponible en las dos primeras generaciones en que existió la especie. Tiene sentido temático —arena, roca, montaña— y poca utilidad práctica en el primer estadio, donde lo que falta es aguante y no esquiva. Aprende Tormenta de Arena por MT y también al nivel 39, si es que llega ahí sin evolucionar.
Otro detalle de archivo: entre Diamante y Perla y Platino le cambiaron la animación del sprite, pero no el sprite estático. Es el tipo de retoque que sólo se nota comparando las dos versiones a la vez.
El huevo de Mt. Silver
En la serie de animación tuvo un papel mayor del que suele tocarle a una preevolución. Ash incubó uno a partir de un huevo que le dio el Profesor Elm en Hatch Me If You Can, con el encargo de devolvérselo a su madre, que vivía en Mt. Silver. Aquel Larvitar se quedaba paralizado de vergüenza en cuanto se le acercaba alguien que no fuera Ash o Pikachu, y no dejó de hacerlo hasta Mother of All Battles, el episodio del reencuentro.
No fue su primera aparición absoluta: había salido antes en el corto Pikachu’s PikaBoo, negándose a jugar al escondite porque tenía que vigilar un jardín. Y en Pinch Healing aparece otro, igual de tímido, que respondía con Tormenta de Arena cada vez que alguien lo abordaba de frente. Tres apariciones, tres versiones del mismo carácter: un animal que se pasa la infancia bajo tierra y no sabe qué hacer cuando lo miran.