Análisis a fondo de Pupitar
Un nombre con dos monstruos dentro
サナギラス, Sanagiras, empieza por 蛹 (sanagi), que es exactamente eso: crisálida, pupa. La terminación es el resto del guiño. La línea completa se apoya en el cine de kaiju japonés, y ese «-ras» final la emparenta con la familia de nombres a la que pertenece Gojira; para Sanagiras se ha señalado además Anguirus, el kaiju acorazado que acompaña a Godzilla desde la segunda película de la serie. El nombre occidental parte de la misma idea por otro camino: pupa más tar, la sílaba que comparten los tres miembros de la línea, con pit de por medio.
Que la especie intermedia se llame «crisálida» y sea la más inquieta de las tres es la broma central del diseño. La coraza gris deja fuera únicamente los ojos.
Lo que no es, aunque lo parezca
Es fácil confundirlo con las crisálidas de verdad de la saga. Metapod y Kakuna son el modelo: se quedan quietos, aprenden Fortaleza y poco más, y su función mecánica es aguantar unos niveles hasta que llegue la mariposa. Aquí la silueta y la posición en la línea coinciden, pero la mecánica no. Terremoto, Roca Afilada, Saña al 42 e Hiperrayo al 52 son movimientos de un atacante hecho y derecho. Nunca hay un tramo del juego en el que estorbe tenerlo delante, que es precisamente lo que define a las otras.
La comparación correcta no es con un capullo sino con Rhydon o con Golem: mismos dos tipos, mismo trabajo, y ambos por encima en cifras brutas. Lo que Pupitar tiene y ellos no es un destino garantizado veinticinco niveles más adelante.
Veinticinco niveles de peaje
La línea Larvitar es de las que cobran por adelantado. Nivel 30 para la primera evolución, nivel 55 para la segunda y curva de experiencia lenta en todo el recorrido: hacia el final del juego principal, mientras el resto del equipo ya está en su forma definitiva, uno sigue arrastrando un caparazón gris. La recompensa es un pseudolegendario, y el peaje es exactamente por eso.
En el camino recibe un detalle que conviene aprovechar: Tormenta de Arena al nivel 47. Es la manera de tener la tormenta antes de que Tyranitar la traiga puesta de serie, y con 70 de Defensa Especial la subida que la arena concede a los tipo Roca no es un regalo menor mientras dure el tramo intermedio.
La cifra que más llama la atención
152 kilos. Es más de lo que pesan la mayoría de las criaturas de dos metros de la Pokédex, concentrado en un cuerpo de 1,2 que además se pasa el día rebotando. La lectura de combate es doble: hace daño porque hay masa detrás de cada choque, y también recibe más de lo normal, porque los movimientos de tipo Lucha que escalan con el peso del objetivo lo tratan como un blanco grande, y Lucha ya le hace daño doble sin necesidad de ayuda. Pupitar otorga 2 puntos de esfuerzo de Ataque al derrotarlo, lo cual dice bastante sobre para qué lo tenían pensado sus diseñadores.