Análisis a fondo de Togepi
Un pincho con diminutivo
El nombre japonés, トゲピー, junta 棘 (toge, pincho o espina) con la terminación -pī, el sufijo cariñoso que se usa con los nombres infantiles. Pincho más diminutivo: el bicho pequeño con puntas. El inglés no se molestó en cambiarlo y el español tampoco, cosa poco habitual en una generación en la que muchos nombres se reescribieron de arriba abajo. La categoría oficial traduce lo mismo por otra vía — Pokémon Bolaclavos.
El diseño va en la misma dirección literal. Es un huevo con patas, y el detalle interesante es que el cascarón no se rompe: acompaña al animal, con los picos dibujados en la cáscara en lugar de sobresalir. Ninguna entrada de la Pokédex describe qué hay debajo. Cuando evoluciona, el cascarón simplemente desaparece del diseño.
El día que dejó de ser Normal
Hasta la quinta generación fue de tipo Normal. La sexta lo reclasificó como Hada junto al resto de candidatos evidentes, y el cambio no fue cosmético. De Normal venía una sola debilidad, Lucha, y una inmunidad, Fantasma. De Hada saca inmunidad a Dragón, resistencia a Lucha, Bicho y Siniestro, y dos debilidades nuevas, Veneno y Acero. En una criatura con 65 de Defensa y 65 de Defensa Especial, cambiar una debilidad por dos importa menos que ganar tres resistencias.
Lo que sí cambió de verdad es el bonus por tipo. Fuerza Lunar, que aprende al nivel 43, pasó a ir con el tipo propio detrás, igual que Viento Feérico y Beso Drenaje. Antes de eso, el repertorio Hada de Togepi era un repertorio sin apoyo. Cleffa recorrió exactamente el mismo camino en la misma actualización, y por los mismos motivos.
Las habilidades son un préstamo
Las tres habilidades de Togepi están puestas pensando en el final de la línea, no en él. Entusiasmo, que sube el Ataque perdiendo precisión, es un chiste sobre 20 de Ataque. Afortunado, la oculta, multiplica los críticos de un atacante que no llega a atacante. Dicha es la que sostiene a Togekiss en el juego competitivo desde hace generaciones, porque duplicar la probabilidad de un efecto secundario sobre un movimiento que hace retroceder al rival convierte cada turno del oponente en una moneda al aire; en Togepi, la misma habilidad se aplica a Paranormal al nivel 34 y poco más.
Merece la pena mirar el orden en que llegan los movimientos, porque explica por qué nadie se queda en esta etapa. Placaje al 1, Viento Feérico al 6, Beso Drenaje al 11 y Paz Mental al 18 cubren los primeros compases sin ningún golpe por encima de 50 de potencia. Ojitos Tiernos, al 25, baja el Ataque del rival y es probablemente lo más útil que hace, porque compensa un poco los 35 de PS. Paranormal llega al 34 y Fuerza Lunar al 43 — a esas alturas, con la amistad en 160 o más, cualquier entrenador que haya tratado bien al bicho lleva tiempo con un Togetic o directamente con un Togekiss.
El huevo de encargo
Hay un patrón que se repite desde 1999: los juegos no te dejan encontrarlo, te lo dan. El ayudante de Elm en Ciudad Malva, el señor del Laberinto Acuático, Cintia en Ciudad Vetusta, la anciana de Pueblo Lavacalda. Siempre un personaje que entrega un huevo cerrado, siempre a cambio de nada, y siempre con la incubación como parte del regalo. La mecánica encaja con lo que dicen las entradas — un Pokémon que almacena la buena voluntad ajena y la devuelve — y de paso enseña al jugador cómo funcionan los huevos sin necesidad de una criadora.
En el anime pasó lo mismo desde fuera de la ficción: el huevo aparece antes que la criatura, y el Togepi que sale de él acaba con Misty por haber sido lo primero que vio al abrirse.