Análisis a fondo de Torkoal
Una tortuga con la caldera dentro
El nombre inglés no esconde nada: tortoise y coal pegados sin ceremonia. El japonés コータス hace lo mismo con las mismas dos piezas y se queda en cuatro sílabas. Frente a los juegos de palabras retorcidos que llevan la mitad de los nombres de tercera generación, éste se lee de un vistazo.
El diseño tampoco disimula. Sobre el cuerpo de una tortuga terrestre montaron una estufa de carbón: el caparazón hace de cámara de combustión y las aberturas de arriba, de chimeneas. Los ojos entrecerrados y el paso corto vienen del animal; el hollín y el humo, del aparato. Comparte categoría, Pokémon Carbón, con la línea de Coalossal, que llegó a Galar cinco generaciones más tarde con la misma idea de fondo y un tipo Roca añadido.
Catorce años esperando una habilidad
Desde Rubí y Zafiro hasta la sexta generación arrastró Humo Blanco, que impide que le bajen las características. Suena a algo y no lo es: rara vez sobrevive lo bastante para que le importen las bajadas acumuladas. Caparazón, la oculta, bloquea los golpes críticos, y tampoco cambia una partida.
La séptima generación le dio Sequía y con eso le dio una carrera. Hasta entonces el sol permanente era cosa de Groudon, que es legendario, y de Ninetales, que lo tiene como habilidad oculta y sólo 73 de PS y 75 de Defensa con los que sostenerse. Torkoal aporta esos mismos 140 de Defensa que Groudon y una lista de apoyo que ninguno de los dos tiene: trampas, giro, quemaduras y bostezos. Es el caso raro de un Pokémon que entra en la categoría alta del juego competitivo sin que le tocaran una sola estadística.
Veinte de Velocidad, leídos al revés
La cifra que más define su hoja no es la de Defensa. Con 20 de Velocidad, Giro Bola —cuya potencia sube cuanto más lento es el usuario frente al rival— alcanza casi el techo del cálculo, y Estallido, aprendido al 64, encuentra en Espacio Raro el único sitio donde puede disparar sus 150 antes de recibir el golpe que le baje los PS y, con ellos, la potencia. Cuerpo Pesado y Golpe Calor tiran de sus 80,4 kilos, que para 50 centímetros de altura son muchos y para un movimiento de peso son pocos.
Comparado con Turtonator, la otra tortuga de fuego con caparazón explosivo, el reparto es casi el mismo (135 de Defensa, 36 de Velocidad) y el resultado, opuesto: Turtonator tiene mejor tipo defensivo y ninguna habilidad que justifique construir un equipo entero a su alrededor.
Del carbón al humo
Su repertorio insiste en el humo tanto como en el fuego. Polución al nivel 1, Pantalla de Humo al 12, Niebla Clara al 16 y Humareda al 28: cuatro movimientos que salen del mismo sitio del que sale la retirada descrita en la Pokédex. La rama defensiva llega después y es la que rara vez se usa — Defensa Férrea al 36, Amnesia al 52, Rompecoraza al 60, movimientos de acumular en un cuerpo sin forma de recuperar los PS gastados mientras acumula.
En el anime, Ash capturó uno durante la etapa de Hoenn y lo mantuvo en el equipo buena parte de esa temporada, con el humo negro como recurso recurrente en los combates. Es coherente con lo que dice la Pokédex: el arma no es la llama, es lo que la llama deja detrás.