Análisis a fondo de Grumpig
De ブーピッグ a Grumpig
El japonés es ブーピッグ, Būpiggu, y no esconde gran cosa. ブー es el gruñido que hacen los cerdos en japonés, donde nosotros escribimos «oinc», y el resto es la palabra inglesa pig tal cual. El nombre occidental cambia la mitad delantera por grumble o grumpy — gruñir, pero en el sentido del malhumor — y conserva el cerdo. La broma sobrevive al cambio de idioma porque en las dos lenguas la primera sílaba es un gruñido; lo que cambia es quién gruñe y por qué. El español no traduce ninguno de los dos y se queda con la forma inglesa.
El baile no es un adorno
Lo que en las entradas suena a color local está escrito en su lista de movimientos. Danza Caos, el movimiento que confunde a todo el que esté en el campo, lo aprende nada más evolucionar, y encaja exactamente con la descripción de la Pokédex: baila de forma extraña y el rival deja de gobernarse. Al lado, una de sus dos habilidades normales es Ritmo Propio, que impide precisamente ser confundido. La criatura que reparte confusión es también la que no la sufre.
El resto del diseño va en la misma dirección de continuidad con la etapa anterior. El muelle sobre el que rebotaba se convierte en cola enroscada, y la perla única pasa a ser un juego de tres colocadas donde hacen falta: dos arriba, para la emisión, y una plana en el vientre. Es de los pocos Pokémon cuyo poder no reside en un órgano sino en algo que lleva puesto y que, según su propia ficha, otros consideran una pieza de coleccionista.
El 45 de Ataque y una lista de puños
La lista de MT es una trampa bien puesta. Le ofrece Puño Fuego, Puño Hielo y Puño Trueno, los tres a 75 de potencia, más Puño Certero y Gigaimpacto a 150, Demolición, Plancha Corporal y Excavar. Con 45 de Ataque, nada de eso hace daño. Incluso su golpe físico de tipo propio, Cabezazo Zen al nivel 26 y 80 de potencia, pega por el lado equivocado de la hoja.
El lado especial es donde está el material. Premonición y Onda Certera a 120, Psíquico, Energibola y Tierra Viva a 90, Bola Sombra, Brillo Mágico, Cañón Resplandor y Psicocarga a 80. Y una rareza que casi nadie usa: Eructo, disponible desde el principio, 120 de potencia, y sólo ejecutable si antes se ha comido una baya. Es el movimiento que convierte a Gula en algo más que una nota al pie, aunque montar el turno de la baya cuesta más de lo que el golpe devuelve.
Al lado de los otros muros especiales
Hypno hace un trabajo parecido desde la primera generación, con más masa defensiva y menos prisa; Grumpig gana en velocidad y en la cobertura contra Fuego y Hielo que le regala Sebo. Contra los dos, la respuesta suele ser la misma criatura: algo de tipo Siniestro. Sableye es el caso extremo, porque el Siniestro anula por completo el ataque psíquico y el Fantasma golpea en una de las tres debilidades. Frente a eso quedan Bola Sombra o el cambio, y con 65 de Defensa el cambio es lo sensato.
La comparación menos halagadora es la interna. Casi todo lo que Grumpig aporta —resistir por el lado especial, poner Espacio Raro, subir con Paz Mental— lo hacen mejor otros Psíquico de su misma generación, y lo que tiene de suyo, las perlas y el baile, no se traduce en ninguna mecánica exclusiva. Se queda en un buen dibujo con una hoja de estadísticas que no acompaña.