Análisis a fondo de Spoink
Un muelle, un cerdo y un gruñido
El nombre japonés, バネブー (Baneboo), junta bane, «muelle», con el bū del gruñido porcino. El inglés hace exactamente lo mismo por otro camino: spring más oink. Rara vez coinciden tanto las dos versiones de un nombre, y aquí lo hacen porque el diseño no admite lectura alternativa — es un cerdo al que le han puesto un resorte donde iba la cola.
La perla es la parte interesante. Procede de las que produce Clamperl, se coloca sobre la cabeza y canaliza la energía psíquica; sin ella el animal se queda sin fuerzas. No nace con una: la encuentra. Ese detalle convierte una pieza de diseño en un objeto adquirido, algo poco común en un bestiario donde casi todo viene de fábrica. En el anime de Hoenn hay un episodio construido entero sobre un Spoink que pierde la suya.
La firma que acabó en el huevo
En la tercera generación, Manto Espejo era su movimiento característico: la única especie que lo tenía asignado, aunque otras pudieran heredarlo por crianza. El tiempo le ha quitado la propiedad. En Escarlata y Púrpura, Manto Espejo aparece en su propia lista de movimientos huevo, es decir, que ahora le llega por el mismo mecanismo por el que antes lo repartía. Del resto de su hoja no se ha movido gran cosa: los 330 puntos de estadísticas base están donde estaban desde 2002, sin redistribuciones.
Aprender Salpicadura y no perderlo nunca
El primer movimiento de la lista, al nivel 1, es Salpicadura. No hace nada, y es la única vez que la broma encaja con la biología del bicho: lleva toda la vida dando botes que no llevan a ninguna parte salvo a seguir latiendo.
El problema es que el resto del aprendizaje tampoco compensa. Gruñido al 10 baja el Ataque físico ajeno, lo que dentro de su plan tiene algún sentido; Ronquido al 33, con 50 de potencia, existe para acompañar a Descanso y nada más; Vendetta al 40 y Bote al 50 son físicos, y quien lo tenga a esos niveles se lo ha ganado a pulso, porque la evolución estaba ocho niveles antes. Los tramos buenos son tres: Psicorrayo al 14, Joya de Luz al 29 y Psíquico al 44.
Comparado con Drowzee, el otro Psíquico puro de primera fase con el que se le suele medir, Spoink cambia PS y utilidad de estados por Ataque Especial y aguante especial, y sale perdiendo en casi todo lo que se pueda usar en una partida real. Su ventaja es la habilidad: Sebo no la tiene mucha gente en ese rango de niveles, y en un equipo que se esté comiendo un Hielo cada dos turnos se nota.
Lo que se queda en el camino
La cifra que más le pesa no es ninguna estadística, sino los 66 de experiencia base. Entrenarlo cuesta más de lo que da, y como la línea acaba en un solo escalón, la ventana en la que resulta útil es corta: se atrapa en la montaña, se sube al 32 y desaparece de la lista. Con 255 de ratio de captura, encontrarlo y quedárselo son la misma operación.