Análisis a fondo de Lickitung
El yōkai de los cuartos de baño
El origen del diseño no es un lagarto genérico. La referencia habitual es el akaname, un yōkai japonés con una lengua desmesurada que se dedicaba a lamer la suciedad de los baños descuidados; de ahí vienen a la vez la lengua y la insistencia de las entradas en la saliva y en el olor. Al akaname se le suman rasgos de camaleón: la lengua proyectil, la postura y las manos.
El nombre japonés, ベロリンガ (Beroringa), arranca de べろ (bero), palabra coloquial para «lengua». El inglés es una fusión igual de directa de lick y tongue, y el francés hace el mismo chiste por otro camino: Excelangue, de excellent y langue. En castellano se conservó el nombre inglés, como con casi toda la primera generación.
Un Pokémon que había que ir a buscar
En Rojo y Azul no se encontraba en ninguna ruta. La única forma de conseguirlo era el intercambio de la Ruta 18, donde un entrenador daba el suyo a cambio de un Slowbro, lo que convertía a la especie en una rareza de casa particular más que en algo que se atrapara. Amarillo lo sacó al mundo salvaje, pero lo escondió en la Cueva Celeste, es decir, después de la Liga.
Esa combinación — difícil de encontrar, difícil de capturar, sin evolución — lo dejó tres generaciones en un limbo raro: reconocible por todo el mundo, presente en casi ningún equipo.
Aprender a rodar
La cuarta generación le dio a Lickilicky y, con él, uno de los métodos de evolución más incómodos del sistema: subir de nivel conociendo Rodar. Es un movimiento de tipo Roca, con 30 de potencia, que no tiene nada que ver con el resto de su repertorio ni con lo que la especie hace en las entradas de la Pokédex. Aquí lo aprende al nivel 34 por sí solo, lo que ahorra el paso por MT o por crianza que hacía falta en otros juegos, pero la condición sigue exigiendo que el movimiento esté equipado en el momento exacto de subir.
Comparado con Snorlax, el otro Normal grande de Kanto, la diferencia es de reparto y no de idea. Los dos son lentos y aguantados; uno tiene con qué devolver el golpe y el otro no. Lickitung se queda en la franja de los que sirven para encajar, y ni siquiera destaca ahí, porque 75 y 75 de defensas son cifras normales sostenidas por unos PS que tampoco son enormes.
Detalles que se comprueban
La lengua de dos metros no es una exageración del texto: es el dato que da la propia Pokédex, y encaja con la otra entrada que dice que duplica su altura, porque mide 1,2 m. Sus tres habilidades apuntan todas en la misma dirección — Ritmo Propio contra la confusión, Despiste contra la atracción y la provocación, Aclimatación contra el clima —, y ninguna mejora una estadística. Es un repertorio de inmunidades pequeñas para un Pokémon al que le sobran problemas grandes.