Análisis a fondo de Metapod
Un nombre para una cápsula
El referente es directo: la crisálida de una mariposa, la fase en la que el insecto se ha encerrado y por fuera no ocurre nada. El diseño no lo disimula, y la categoría oficial tampoco. Lo interesante está en los dos nombres.
Metapod junta metamorphosis con pod, la vaina que guarda semillas. El japonés, トランセル, se lee «Transel» y se descompone en transform y cell: la célula que cambia. Hay además una lectura alternativa que apunta a ランドセル (randoseru), la mochila rígida y curvada que llevan a la espalda los escolares japoneses, y a quien conoce el objeto le cuesta no verlo en la silueta.
Fortaleza, y para de contar
En Rojo y Azul, Metapod aprendía Fortaleza y nada más. Décadas después, en Diamante Brillante y Perla Reluciente, la situación es exactamente la misma: Fortaleza al evolucionar, Fortaleza otra vez al nivel 1, ningún acceso a MT ni a tutor. Las estadísticas tampoco se han tocado desde 1996, los mismos 205 puntos con el mismo reparto.
Lo que sí ha cambiado es la partida a su alrededor. El Repartir Experiencia moderno, que alimenta a todo el equipo sin sacar a nadie al campo, convierte su tramo en un trámite invisible; el método clásico —sacarlo en el primer turno y cambiar de inmediato— sigue funcionando y sigue siendo incómodo, porque un ataque de tipo Volador de un Pidgey cualquiera se lo lleva por delante con esos 50 de PS.
Su equivalente en la otra línea de bichos de Kanto es Kakuna, con el mismo calendario y el mismo repertorio corto. La diferencia está en lo que sale al final: uno se abre en un tipo Bicho y Volador que juega con polvos y estados, el otro en algo que pega.
Dos capullos y una tarde entera
El cuarto capítulo de la serie de televisión convirtió la limitación en chiste. Ash saca su Metapod contra el Pinsir de un entrenador vestido de samurái y gana porque la coraza aguanta hasta romper las pinzas del rival. Después el samurái saca su propio Metapod, y los dos entrenadores se pasan las horas gritando la misma orden, Fortaleza contra Fortaleza, sin que ninguno pueda hacerle un rasguño al otro. El combate no se resuelve. Lo interrumpe un enjambre de Beedrill.
La escena funciona porque el juego la respalda al pie de la letra. Dos Metapod enfrentados no tienen ninguna vía para terminar el combate, y ésa es la razón de que sus propias entradas de la Pokédex desaconsejen llevarlo a una pelea seria. La quitina no lo hace invulnerable; solo lento de matar.