Análisis a fondo de Omastar
Un amonites con nombre de estrella
El diseño es un amonites, el cefalópodo de concha enrollada que llenó los mares del Mesozoico y desapareció con el Cretácico. De ahí sale todo lo que se ve: la espiral, las púas, el pico y los tentáculos. Y de ahí sale también el nombre. オムスター junta la primera parte de «ammonite» con «star», y el inglés Omastar repite la misma construcción sin cambiar una letra, uno de los pocos casos de la primera generación en que el nombre japonés y el occidental son el mismo. La concha de la forma anterior es lisa y cerrada; ésta se abre, se llena de espinas y deja salir los tentáculos, que es el paso que separa un fósil bonito de un depredador.
La explicación de la extinción se repite en casi todas sus entradas y siempre culpa a lo mismo: el caparazón se hizo demasiado grande. Ninguna otra línea de Kanto dedica tanto texto a contar por qué su especie ya no existe.
El día que llegó Rompecoraza
En la primera generación no había Ataque Especial ni Defensa Especial por separado, sino un único valor Especial, y el suyo era 115. Con la división de la segunda generación, ese 115 se quedó del lado ofensivo y la parte defensiva bajó a 70. Lo que hoy parece una fragilidad de diseño fue en realidad un recorte: el mismo Pokémon aguantaba mucho mejor los ataques especiales antes de 1999.
La quinta generación le devolvió el favor por otra vía. Con ella entró Rompecoraza en el juego, y un movimiento que dobla de golpe el ataque especial y la velocidad es exactamente lo que le faltaba a un bicho con 115 de partida y 55 de Velocidad. Ese mismo salto de generación le bajó la experiencia base de 199 a 173, un ajuste silencioso que sólo se nota criando.
Los dos fósiles de la Isla Canela
Kanto obliga a elegir. Del mismo laboratorio salen el fósil de esta línea y el de la otra, y el juego sólo permite revivir uno por partida. Kabutops comparte con él los tipos Roca y Agua y la habilidad Nado Rápido, pero está construido al revés: ataque físico y velocidad frente a defensa física y ataque especial. En un equipo de lluvia caben los dos y no se pisan, que es raro entre dos Pokémon del mismo tipo doble.
Hay un tercer molusco en la comparación. Cloyster también lleva concha, también tiene Caparazón y también aprende Rompecoraza, y en la práctica hace el mismo truco por la vía física. La diferencia está en de dónde parte cada uno: uno sube desde una Defensa enorme, el otro desde un Ataque decente y mucha más Velocidad de base.
El fósil que acabó en mitología
En febrero de 2014, la partida colectiva de Twitch Plays Pokémon convirtió el Fósil Hélix en objeto de culto: la multitud que controlaba al personaje abría el inventario y consultaba el fósil una y otra vez, por accidente, y aquello derivó en toda una mitología alrededor del objeto y del Pokémon que salía de él. Es probablemente la razón por la que el número 139 de la Pokédex tiene más presencia en internet que buena parte de los que le preceden.