Análisis a fondo de Onix
Pitón de roca, lombriz o gusano del desierto
El diseño se lee como un chiste visual sobre una pitón de roca —la especie existe y se llama así— y, a la vez, sobre una lombriz de tierra, que es lo que de verdad hace: vivir enterrado y tragar suelo mientras avanza. Hay quien apunta al gusano de Mongolia, el críptido del Gobi, como explicación del tamaño. Su forma variocolor, verdosa en lugar de gris, remite a la serpentinita, una roca metamórfica de ese color con nombre de serpiente.
El nombre inglés viene del ónice, el mineral, con la grafía retocada. El japonés, イワーク (Iwark), arranca de 岩 iwa, «roca», y remata con algo que se ha leído de dos maneras: snake, serpiente, o bulwark, baluarte. Cualquiera de las dos encaja con una criatura que es literalmente un muro que repta.
Aritmética de un muro con 35 de PS
Conviene mirar el 160 de Defensa junto al 35 de PS antes de fiarse. Los puntos de vida multiplican el efecto de las defensas: cuanto menos aguante tenga el depósito, menos rinde cada punto de reducción de daño. Onix está en el peor extremo de esa cuenta, y por eso, en la práctica, resiste bastante peor de lo que su estadística estrella sugiere.
Lo que sí hace bien es comprar turnos. Robustez garantiza sobrevivir al primer impacto desde PS completos, y ese turno vale exactamente para una cosa: Trampa Rocas. Aprenderla al nivel 25 lo convierte en el colocador de púas más barato de la primera mitad de una partida, mucho antes de que aparezcan opciones mejores. Terratemblor al 11 y Avalancha al 18 cubren el resto del recorrido con lo justo.
Si se compara con Shuckle, que apuesta por lo mismo llevado al extremo, la diferencia está en que aquel al menos duplica el muro con la Defensa Especial. Onix defiende por un lado y deja el otro abierto.
Récords, altura y la puerta al acero
Con 8,8 metros es el tipo Roca más alto que existe y el Pokémon más alto de todos los que conservan una evolución por delante. También ostenta la Defensa base más alta entre los que aún pueden evolucionar, algo que suena mejor de lo que es: significa que su versión final tiene que ser todavía más dura para justificarse, y Steelix lo cumple cambiando Roca por Acero y quedándose con Tierra.
Ese cambio de tipo, introducido en la segunda generación, es lo que redefine la línea entera. El Acero recorta una lista de debilidades incómoda y convierte a la evolución en algo que sí se sostiene en combate serio, mientras que Onix se queda como el peldaño previo. La condición —intercambio con Revestimiento Metálico— fue durante años un cuello de botella para quien jugaba solo, y la solución de Leyendas Pokémon: Arceus, aplicar el objeto sin más, llegó dos décadas tarde.
En el anime fue el Pokémon con el que Brock se presentó, y también evolucionó a Steelix cuando le tocó. En el juego de cartas, un Onix y un Staryu fueron los primeros Pokémon de entrenador que aparecieron impresos.