Análisis a fondo de Seel
La foca con el nombre mal escrito
El animal es un pinnípedo, y el diseño no se aparta un milímetro de él: cuerpo fusiforme, aletas cortas, colmillos inferiores y ese cuerno frontal que es la única licencia. La categoría dice León Marino, pero la silueta corresponde a una foca — las orejas externas y las aletas traseras giratorias del león marino no están.
El nombre inglés es la palabra seal con la vocal cambiada, un truco que la primera generación repitió más de una vez cuando quería un nombre reconocible sin que lo fuera del todo. El japonés, パウワウ, se ha explicado como una onomatopeya del ladrido del animal, sílaba repetida incluida. Ninguno de los dos intenta ser ingenioso, lo que en un juego lleno de juegos de palabras resulta llamativo.
El Hielo que nunca llega
Aquí está la rareza de la especie. Todas sus descripciones hablan de icebergs, de aguas a cuarenta bajo cero, de romper el hielo con el cuerno; aprende Viento Hielo al 11, Esquirla Helada al 17, Rayo Aurora al 27, Rayo Hielo al 47 y Paisaje Nevado al 53. Y sigue siendo Agua puro de principio a fin. El tipo Hielo sólo aparece cuando evoluciona, lo que deja a Seel en la posición incómoda de tener media lista de movimientos sin bonificación de tipo.
El desajuste tiene una compensación involuntaria: al no ser tipo Hielo, se libra de las cuatro debilidades que arruinan a esa familia y se queda con dos, Planta y Eléctrico. Es la única ventaja que tiene sobre Spheal, la foca de la tercera generación, que sí es Agua y Hielo desde el primer nivel y paga por ello. Comparado con Lapras, el otro nadador ártico de Kanto, la diferencia es de otro orden: 325 puntos frente a una hoja que casi le dobla el total.
Otro detalle que sólo se ve mirando atrás: en la primera generación, cuando existía una única estadística Especial, Seel tenía 70. El reparto de la segunda generación mandó ese 70 entero a la Defensa Especial y le asignó un 45 nuevo al Ataque Especial. Sobre el papel no perdió nada, pero en la práctica sus ataques de Agua y de Hielo se quedaron a la mitad de lo que pegaban en Rojo y Azul.
De las Islas Espuma a Paldea
En Rojo y Azul aparecía en las Islas Espuma, la cueva helada que hay que atravesar antes de Cinnabar, y también se podía obtener sin bucear: en el laboratorio de la isla había un entrenador dispuesto a cambiar uno por un Ponyta. En Oro y Plata su sitio pasaron a ser las Islas Remolino. En los dos casos, un Pokémon de cueva marina que se encuentra por el camino y rara vez se queda en el equipo.
El motivo de que rara vez se quede no es sólo su hoja de estadísticas. Es que las cuevas donde aparece están ya en el tramo final de la aventura, con el equipo hecho, y un Seel de nivel bajo tiene por delante toda una escalada hasta el 34 antes de empezar a ser algo. Quien lo cría desde el principio se lleva otra cosa: 65 de experiencia base lo convierte en un compañero barato de subir, y con Descanso y Acua Aro — este último al nivel 23 — aguanta más de lo que su Defensa de 55 sugiere.