Análisis a fondo de Slakoth
Namakemono, una palabra que sirve para dos cosas
El nombre japonés es ナマケロ, Namakero, y el juego está en que namakemono significa a la vez el animal, el perezoso, y la persona, el holgazán. Dos escrituras distintas, 樹懶 y 怠け者, para el mismo sonido. El inglés intenta lo mismo con menos elegancia cruzando slack off con sloth, palabra que también cubre al bicho y al pecado capital. El español no buscó equivalente y dejó el nombre inglés intacto.
El animal de partida es el perezoso arborícola, con su lentitud, sus garras de gancho y su metabolismo mínimo. Las entradas de la Pokédex se apoyan en datos que la biología real respalda a medias y exagera bien: las tres hojas diarias, las veinte horas de sueño, el latido por minuto. Ningún otro Pokémon de tipo Normal se define por lo poco que come.
La habilidad que casi nadie más quiere
Ausente acompaña a la especie toda la vida menos una etapa. Vigoroth la pierde y recibe Espíritu Vital; Slaking la recupera al evolucionar, y ese es el precio que paga por sus estadísticas. Fuera de esta línea sólo la lleva Durant, y como habilidad oculta, cuando la quinta generación decidió repartirla.
La comparación obvia es Regigigas y su Inicio Lento: dos maneras distintas de escribir en la ficha de un Pokémon la frase «esto sería demasiado bueno». La diferencia es que Inicio Lento caduca a los cinco turnos y Ausente no caduca nunca. En Slakoth el freno no tiene sentido, porque no hay nada que frenar: 280 puntos totales no amenazan a nadie. Hereda el castigo diseñado para el que viene tres niveles después.
El tramo hasta el nivel 18
Los once movimientos que aprende subiendo de nivel dibujan una progresión lenta. Empieza con Arañazo, 40 de potencia, y con Bostezo, que induce sueño al turno siguiente. Hasta Golpe Cabeza, en el 14, no hay nada que pase de 40. Otra Vez llega al 6 y Relajo al 9, este último capaz de recuperar salud, aunque con Ausente hay que gastar dos turnos para usarlo una vez. Amnesia al 17 y Contraataque al 30 se quedan para la evolución.
Eso deja un plan de uso corto y claro: capturarlo pronto en el bosque, no darle protagonismo, y llevarlo al 18 con la ayuda del resto del equipo. El material bueno — Golpe Mordaza al 25, Azote al 33, Carantoña al 38 — no lo aprende Slakoth, lo aprende Vigoroth con la lista heredada. Quien insista en mantenerlo sin evolucionar se queda con un Pokémon que juega la mitad de los turnos y no pega en ninguno.
El primer Pokémon que se deja en la caja
Debutó en la tercera generación, en Rubí y Zafiro, y su punto de encuentro clásico es el Bosque Petalia, la primera zona con árboles del recorrido de Hoenn, donde sigue apareciendo en los remakes Rubí Omega y Zafiro Alfa. Es de los primeros Pokémon que un jugador de Hoenn ve, y también de los primeros que aprende a dejar en la caja. En generaciones posteriores ha ido reapareciendo siempre en el mismo tipo de sitio: bosques cerrados, con árboles altos donde el diseño tiene sentido.
De las cuatro entradas de la Pokédex recogidas, tres hablan exclusivamente de lo que no hace. La cuarta menciona el corazón, una vez por minuto, y es la única que se molesta en dar un dato fisiológico en lugar de una queja.