Análisis a fondo de Snubbull
Un bulldog al que le sobra la piel
La raza se identifica de un vistazo: prognatismo, hocico aplastado, pliegues por todas partes y esa gola de pelo alrededor del cuello. El nombre japonés es ブルー, Buru, que no es más que la primera mitad de «bulldog» pasada por el katakana. El inglés hila algo más fino — snub, la nariz respingona y chafada, más bull — y la evolución repite el esquema en los dos idiomas: グランブル por un lado, Granbull por otro, con «grand» delante en ambos casos. Aquí no hay referencia escondida ni doble sentido; el diseño enseña de dónde viene desde el primer segundo.
Lo que sí tiene interés es la contradicción que los diseñadores le montaron encima. La ficha describe un perro guardián y las entradas describen un perro de regazo, y ese desajuste es todo el personaje.
Lo que le cambió la sexta generación
Durante cuatro generaciones fue de tipo Normal. La sexta lo reclasificó como Hada, junto a un puñado de especies que llevaban años pareciéndolo sin serlo, y en su caso el cambio fue más profundo de lo que suele reconocerse. Perdió la inmunidad a Fantasma que le daba Normal — con lo que Lengüetazo, que aprende al nivel 13, dejó de ser algo que él pudiera ignorar del rival —, ganó la inmunidad a Dragón y sumó dos debilidades nuevas, Veneno y Acero. A cambio, Lucha pasó de partirlo por la mitad a rebotarle.
El otro efecto fue sobre su propio repertorio. Carantoña y Encanto, que antes eran movimientos de un tipo ajeno, se convirtieron en ataques con bonificación por coincidencia. Es una de las retipificaciones de 2013 que de verdad reescribieron a la especie en lugar de limitarse a cambiarle el color del icono.
Compañía de segunda fila
Entre las prevoluciones que heredaron el tipo Hada, Clefairy llegó con Muro Mágico y Marill con Potencia Pura, dos habilidades que las mantienen en la conversación pese a tener cuerpos igual de flojos. Snubbull no tiene nada equivalente: Intimidación es útil, pero es una habilidad común que comparte con decenas de especies mejor construidas, y su reparto de estadísticas no ofrece ninguna esquina donde apoyarse. Con 300 de total está en el suelo de su generación.
En una partida normal la lectura es distinta. Aprende los tres colmillos elementales de entrada, lo cual a nivel bajo es una barbaridad de cobertura para un Pokémon que se encuentra por el campo; Mordisco al 7 y Golpe Cabeza al 19 mantienen el ritmo hasta que evoluciona; y el 23 llega pronto gracias a la curva rápida. La estrategia razonable es no encariñarse con esta forma y usarla como peldaño.
El perro de la millonaria
En el anime el ejemplar más recordado no pertenece a ningún entrenador de combate, sino a una millonaria — Madame Muchmoney en la versión original — que lo trataba como mascota de lujo, hasta el punto de que la trama giraba en torno a que el animal quería escaparse de esa vida. Es probablemente el uso más honesto que se le ha dado a la especie en pantalla: un Pokémon cuya Pokédex habla de mimos, de dormir la mitad del día y de dar miedo sin querer no da para mucho más que eso.