Análisis a fondo de Drowzee
El baku de la almohada
El animal está a la vista: un tapir malayo, con la mancha clara en la mitad inferior del cuerpo puesta al revés, en amarillo. La criatura está debajo. El baku del folclore japonés es un ser que se come los sueños y las pesadillas de quien duerme, y de él vienen tanto la dieta como el morro. La tradición dice que a un baku se le llama después de una pesadilla para que se la lleve, y la Pokédex conserva el detalle desagradable de que la pesadilla, a veces, le sienta mal.
Los nombres van cada uno por su lado. El japonés, スリープ, es sencillamente «sleep» escrito en katakana, sin juego de palabras. El inglés tira de drowsy, somnoliento, con una terminación que suena a nombre propio. En español se dejó el inglés, como con casi toda la primera generación.
Los noventa que sobrevivieron al reparto
En los juegos de la primera generación existía una sola estadística Especial, que cubría a la vez el ataque y la defensa. La suya era alta. Cuando la segunda generación la partió en dos, la mitad defensiva se quedó los 90 y la ofensiva bajó a 43, y ahí sigue: un comesueños que resiste bien los ataques especiales y no devuelve prácticamente ninguno. Pocas especies muestran tan claro el efecto de aquel reparto.
Las habilidades llegaron después. Insomnio fue la suya desde que se introdujeron las habilidades, y Alerta se sumó como segunda opción en la cuarta generación, con la línea evolutiva como una de sus portadoras características. Fuerza Mental llegó más tarde todavía, en el hueco de habilidad oculta.
Un pariente a cuatro regiones de distancia
Hay una entrada de la Pokédex que se sale del tono descriptivo y suelta una hipótesis: se cree que comparte antepasados con Munna y Musharna. Es de las pocas veces que el juego insinúa un parentesco entre líneas de generaciones distintas sin convertirlo en mecánica, y encaja: los tres viven de los sueños ajenos, los tres son de tipo Psíquico y los tres tienen una versión pequeña y otra grande. Lo que los separa es el registro. La línea de Munna es rosa, redonda y de humo agradable; la de Drowzee ronda parques infantiles de noche.
En cuanto a dónde encontrarlo, en Kanto sale por la ruta 11, al este de Ciudad Carmín, que es donde la mayoría de jugadores se lo cruza por primera vez. Su ausencia más llamativa es Espada y Escudo, donde la línea entera se quedó fuera de la Pokédex de Galar y no se pudo transferir mientras esos juegos estuvieron solos.
Qué hacer con uno
Si se juega con él, lo razonable es aceptar que es un aguantador de ataques especiales al que hay que darle turnos. Autosugestión al 25 y Maquinación al 41 son las dos formas de convertir esos turnos en algo, y ninguna arregla los 42 de Velocidad, que lo dejan moviéndose el último casi siempre. Con Espacio Raro, que aprende por MT, ese último pasa a primero durante cinco turnos. Es la clase de combinación que funciona una vez, se disfruta, y luego se guarda.