Análisis a fondo de Oddish
La mandrágora que grita
El origen está en la mandrágora, la planta cuya raíz recuerda a veces a una figura humana y de la que se contaba que emitía un chillido mortal al arrancarla del suelo. La entrada sobre los gritos escalofriantes no es un chiste suelto, es la cita. El cuerpo redondo tira más bien a hortaliza de raíz —rábano, nabo, cebolla— y las hojas de la cabeza tienen la forma de las de la lengua de suegra.
Los dos nombres van por caminos distintos. El japonés, ナゾノクサ, se lee como 謎の草 (nazo no kusa), «hierba misteriosa», y deja la criatura en el terreno de lo inexplicado. El inglés, Oddish, junta odd con radish, o sea que se queda con el rábano y con lo raro a la vez. El español conservó el inglés sin tocarlo.
Rojo sí, Azul no
En Kanto nunca fue un Pokémon que se encontrase en cualquier parte. En la primera generación aparecía por las rutas 5, 6, 7, 12 a 15, 24 y 25, pero sólo en una de las dos versiones: Rojo lo tenía, Azul no. El reparto se repitió en Rojo Fuego frente a Verde Hoja y otra vez en Let’s Go Pikachu frente a Let’s Go Eevee.
Lo que ocupaba su hueco en la otra versión era Bellsprout, y el paralelismo es casi de laboratorio: tipo Planta y Veneno, primera generación, tres etapas, evolución al mismo nivel 21 y una Piedra Hoja para el último paso. Las estadísticas son las que separan a los dos. Bellsprout reparte 75 de Ataque y 70 de Ataque Especial sobre defensas de 35 y 30; el hierbajo baja a 50 y 75 pero sube a 55 y 65 atrás. Uno pega antes de morir, el otro llega al segundo turno.
La bifurcación de la segunda generación
Durante la primera generación, la línea terminaba en Vileplume y punto. La segunda añadió la Piedra Solar y con ella un final alternativo desde Gloom, Bellossom, que además de repartir sus estadísticas de otra forma pierde el tipo Veneno y se queda como Planta puro. Es de los pocos casos en que la rama cambia la tabla de tipos del resultado.
Las cifras dicen cosas distintas de cada camino. Vileplume llega a 110 de Ataque Especial, la mejor del grupo, y a 75 de PS con 85 y 90 en defensas. Bellossom sacrifica 20 puntos de ese ataque, 90 frente a 110, y los recoloca en aguante: 95 de Defensa y 100 de Defensa Especial. Los dos comparten los 50 de Velocidad y los dos conservan Clorofila.
Un hierbajo que mira a la luna
Lo curioso de su lista de movimientos actual es cuánto se ha alineado con la parte lunar de su descripción. Fuerza Lunar al nivel 28 y Luz Lunar al 36 son los dos movimientos de tipo Hada que aprende, y ninguno de los dos tiene nada que ver con ser una planta venenosa: encajan con la criatura que sólo se mueve cuando sale la luna y que crece con su luz. Luz Lunar, además, recupera menos cuanto peor sea el tiempo, de modo que en la misma ficha conviven un movimiento que quiere sol —Rayo Solar, Fotosíntesis, Clorofila— y otro al que el sol tampoco le viene mal pero que la lluvia estropea.
Al nivel 40 llega Danza Pétalo, 120 de potencia con la contrapartida de encadenar turnos y acabar confuso. Es el último movimiento de su tabla y también el más difícil de ver, porque exige dejarlo sin evolucionar durante los diecinueve niveles posteriores al 21.