Análisis a fondo de Venonat
Un mosquito con nombre de veneno
El nombre inglés junta venom con gnat, el mosquito pequeño de nube de verano, y describe con precisión lo que es: un bicho molesto y tóxico. El japonés, コンパン (Kongpang), apunta a compound eyes — ojo compuesto, que además acabaría siendo el nombre de su habilidad — o a 昆虫 konchū, insecto a secas. En español se quedó el nombre inglés sin tocar, como pasó con casi todos los de Kanto.
El diseño no ha cambiado en ninguna generación. Sigue siendo la misma pelota morada de pelo, con las dos manos de garras cortas, las patas grandes de saltador y las antenas rematadas en bola. La referencia biológica que suele citarse son los insectos parásitos de patas traseras potentes, tipo pulga, aunque los ojos son de mosca y el resto no es de nada en concreto.
La teoría del cambiazo
Hay una idea que lleva décadas circulando entre jugadores: que Butterfree y Venomoth están intercambiados. Butterfree tiene los ojos rojos compuestos, las manos con garras y las antenas de Venonat, mientras que Venomoth luce en las alas los apéndices inferiores de una mariposa cola de golondrina, la misma familia en la que se basa Caterpie. Encajarían mejor cruzados de lo que encajan como están.
Ni Game Freak ni Nintendo lo han confirmado nunca, y la explicación alternativa es más aburrida y probablemente más cierta: en 1996 los diseños de tipo Bicho compartían un repertorio de piezas muy corto. Vale como curiosidad, no como dato.
Qué hacer con él en una partida normal
Su curva de aprendizaje es el problema. Hasta el nivel 25 no tiene un solo ataque decente — Placaje de 40, Confusión de 50, Psicorrayo de 65 — y cuando por fin llega Zumbido con sus 90 de potencia, resulta que es especial y sus 40 de Ataque Especial lo desperdician. Chupavidas, al 35, y Cabezazo Zen, al 37, son físicos y aprovechan mejor sus 55 de Ataque, pero para entonces ya debería haber evolucionado.
Lo útil está en los movimientos de estado, y llegan pronto. Supersónico al 5, Polvo Veneno al 13, Paralizador al 23 y Somnífero al 29: con Ojo Compuesto, tres formas casi infalibles de dejar a un rival fuera de juego mientras el equipo entra a rematar. Es el mismo papel que cumple Paras con Espora, sólo que Espora acierta el 100 % y no falla contra tipo Planta.
Y queda la rareza de su repertorio: Confusión al 11, Psicorrayo al 17, Cabezazo Zen al 37 y Psíquico al 47. Cuatro ataques de tipo Psíquico en una criatura que es débil al tipo Psíquico, y a la que además le vendría mejor cualquier otra cosa con 40 de Ataque Especial.