Análisis a fondo de Weezing
Dogasu, otra vez
El japonés de Koffing es ドガース, Dogāsu. El de Weezing es マタドガス, Matadogasu, que le añade 又 (mata), «otra vez». El nombre dice literalmente «Dogasu de nuevo», que es exactamente lo que se ve: la misma bola, repetida. Circula desde hace años una segunda lectura que encaja igual de bien — マスタードガス, masutādogasu, es «gas mostaza», y el nombre lo deforma apenas cambiando una sílaba. Las dos cosas caben en las mismas cinco letras katakana, y viendo el resto del bestiario de la primera generación cuesta creer que sea accidental.
El inglés se queda corto en comparación. Weezing sale de wheezing, el pitido de quien respira con dificultad, y describe el ruido pero no el cuerpo doble. El francés Smogogo parte de smog y repite la sílaba final para marcar que hay dos cabezas.
El Pokémon de las ciudades sucias
Kanto tiene tres criaturas hechas de residuos y cada una toma una forma distinta de la misma idea. Muk es el vertido líquido, la mancha que se arrastra por el suelo. Weezing es la parte que se evapora. Años después Garbodor cerró el conjunto con el envase, la bolsa de basura de pie.
De las tres, ésta es la que tiene el comportamiento más concreto en las entradas de la Pokédex. No vive en un vertedero abstracto: vive en una casa, en una cocina, y sale de noche cuando los habitantes duermen. Esa domesticidad incómoda es lo que lo separa del resto. El hábitat urbano de su ficha no es un detalle de relleno.
La chimenea de Galar
La forma de Galar cambia lo suficiente como para ser otro animal. El cuerpo pasa a gris, la piel se cubre de una textura de tubería y encima de cada cabeza aparece un tubo con forma de sombrero que expulsa aire ya limpio, mientras cinco nubes verdes le rodean el contorno. La explicación oficial es ambiental: apareció en una época en la que las fábricas llenaron el aire de contaminación, y el bicho se adaptó a comérsela.
Con el cambio llega el tipo Hada además de Veneno, que es una combinación rara y defensivamente buena. En la novena generación su habilidad oculta pasó a ser la que genera campo de niebla al entrar. La versión de Kanto, mientras tanto, arrastra en Espada y Escudo una línea que suena a nota al pie histórica: al parecer, en el pasado podían hallarse ejemplares por todos los rincones de Galar.
Habilidades que llegaron veinte años tarde
En rojo y azul no tenía habilidad, porque no existían. Levitación se la dieron en la tercera generación y le arregló media hoja de tipos de un plumazo, dejándolo con Psíquico como única debilidad. Ahí se quedó durante cinco generaciones.
Gas Reactivo llegó en la octava y es lo más interesante que le ha pasado nunca. Apagar todas las habilidades rivales mientras esté en el campo es un efecto que casi no comparte con nadie: sólo con Koffing. Hedor, su habilidad oculta, es lo contrario — un 10 % de retroceso que casi nunca decide un combate.
En cuanto a movimientos, la lista guarda un par de rarezas. Onda Ígnea de serie al nivel 1 en un Veneno puro sin ninguna relación con el fuego. Eructo al 44, con 120 de potencia, que exige haberse comido antes una baya para poder usarse. Y Autodestrucción al 28 antes que Explosión al 50, por si el suicidio de 200 llegaba tarde.